Los estudios socioeconómicos laborales son herramientas clave que utilizan las organizaciones para evaluar la idoneidad de los candidatos, considerando su situación socioeconómica y laboral. Para los aspirantes, estos estudios promueven la igualdad de oportunidades al ayudar a garantizar que los procesos de selección sean justos y equitativos, independientemente del origen socioeconómico, fomentando así la diversidad y la inclusión en la contratación. Además, esta evaluación permite a las empresas identificar las necesidades y circunstancias específicas de los candidatos. Con esta información, las organizaciones pueden adaptar los paquetes de beneficios (como seguros o programas de bienestar) para que sean más efectivos, ofrecer apoyo o flexibilidad en situaciones difíciles y facilitar la movilidad laboral. Esto no solo mejora la retención de talento, sino que también genera mayor transparencia y confianza en los procesos de selección.